sábado, 27 de noviembre de 2010

Las almadrabas confían en una reducción mínima de capturas para 2011

Al contrario de lo que sucede en el cuento en el que el pez grande se come al chico, las almadrabas gaditanas, y también el resto de flotas artesanales que capturan atún rojo (palangre o cebo vivo entre ellas), esperan que la necesidad de las potencias mundiales de pesca y consumo les salven.
La decisión se toma a muchos kilómetros de distancia, concretamente en la Comisión de Conservación del Atún Atlántico (Icaat), que tiene lugar hoy en París.
De ese conglomerado de intereses y votos en uno y otro sentido debe salir la fumata blanca. Ayer, todo eran rumores sobre una posible rebaja de las cuotas .
Lo más probable es que hasta el último minuto no se conozcan los acuerdos a los que hayan podido llegar las superpotencias pesqueras, con los núcleos duros que abogan por el cese de la pesquería para permitir la recuperación de este túnido.
Corrillos en pasillos, reuniones de última hora a dos y tres bandas, y posturas oficiales que se rectifican a la velocidad del rayo son algunos de los ingredientes de este pastel de negociación.
El fondo de la cuestión es claro. Todo apunta (o al menos así lo espera la delegación gaditana presente en la capital francesa), a que el TAC (total admisible de capturas) para el próximo año se rebajará como piden los conservacionistas, pero que no lo hará en cuantía excesiva, para no perjudicar los intereses de los pescadores.
En 2010 fueron 13.500 toneladas las que se permitieron capturar en todo el mundo de atún rojo. Más de 4.000 correspondieron a España, y de ellas, apenas 690 fueron para las almadrabas, que salvaron la temporada con las ayudas del Instituto Oceanográfico Español y la compra de cupos a otras flotas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario